Thursday, August 10, 2006

La Motivación en la Marcha Atlética

Adaptado de Dave McGovern/2006

Algunos psicólogos del deporte afirman que el éxito en el atletismo depende en un 90% del factor mental. Otros son más escépticos y aseguran al contrario, que es mediante el entrenamiento físico con el que se logra el 98-99% de las posibilidades de éxito. No debemos sin emabrago caer en ninguno de los dos extremos, pues no hay ninguna duda de que si bien una buena técnica de marcha es fundamental, el factor psíquico puede y debe jugar un importante papel en el entrenamiento deportivo. Para ayudar a dicho componente psíquico se han usado diversas técnicas, tales como la visualización o la relajación. Sin embargo en ocasiones no se da demasiada importancia a otra herramienta siempre disponible: La motivación.

A algunos les motiva el temor y la ilusión. El temor a la próxima carrera nos obliga a esforzarnos en las últimas fases de nuestro entrenamiento. Por otra parte, la ilusión de un viaje para un campeonato, o las ganas de encontrar a nuestros amigos nos anima en los entrenos duros en los quede otra manera nos sentiríamos tentados a abandonar o a reducir. Pero no siempre están cercanos estos estímulos, por lo que en otras ocasiones nos vemos obligados a recurrir a ciertos pequeños trucos que a continuación detallaremos.


Stages y Cursillos:


A veces tenemos la oportunidad de asistir a un campus de marcha, a un cursillo, etc. La compañía de oros marchadores, el cambio de lugar de entreno, la manera diferente de entrenar y los consejos de los entrenadores, pueden darnos el estímulo necesario para devolvernos la ilusión perdida por el entreno.

Desafortunadamente no siempre es posible asistir a un cursillo. En este caso podemos, sin embargo, recurrir al menos a unos días de vacaciones en los que podremos acentuar la dedicación al entreno. Una corta estancia en el lugar de asueto nos puede dar la posibilidad de entrenar incluso dos veces al día. Podríamos hacer el entrenamiento principal por la mañana temprano, e intentar unos pocos kilómetros más por la tarde. Asegurémonos de acostarnos temprano y no de tener demasiados compromisos sociales. Desconectemos la televisión. Todo ello nos permitirá disponer del tiempo necesario para nuestros objetivos deseados.


Objetivos:


Tener un objetivo, ya sea perder algo de peso, mejorar una marca, o participar en una competición, es una de las mejores maneras de mantenernos fieles a un programa de entrenamiento. Si no estuviéramos a las puerta de un Campeonato de España, o de Europa, seguramente preferiríamos descansar en una piscina en vez de colocarnos las zapatillas para hacer unas series de 400 metros.


Cuaderno de entrenamiento:


Anotar los entrenamientos en un cuaderno suele dar una gran motivación. Es importante no sólo anotar en entrenamiento en sí, con datos como el total de kilómetros, de series, de distancias o de tiempos. Debemos también anotar todas las cosas relacionadas con el propio entrenamiento, como la temperatura, la presencia o no de lluvia, el estado de ánimo, o incluso lo que hemos comido antes.


Variar el Entrenamiento:


Mucha gente se encuentra cómoda dentro de la monotonía. Otros, al contrario, prefieren entrenar distinto cada día, incluyendo en ese concepto tanto diferentes circuitos como diferentes sesiones. Algunos días se puede ir despacio, otros rápido. Unos días realizar series cortas en pista, otros días marchar por caminos vecinales. A otros, finamente, les gusta viajar para descubrir nuevos lugares en los que entrenar. También muchos están atentos a nuevas competiciones que nunca haya hecho. Si la nueva ruta nos gusta, debemos por supuesto anotar el kilometraje y las demás incidencias en el cuaderno.

Grupos de Entrenamiento:


Tener compañeros con los que entrenar hace las sesiones mucho más distraídas y estimulantes. Es difícil abandonar en un entreno cuando vas siguiendo a otros. No es necesario tener un grupo fijo, al contrario es suficiente unirse a los compañeros que se encuentren en la pista o por el camino, a la hora en la que vamos a entrenar. O bien acudir al entreno cuando sabemos que habrá alguien, los días en los que no nos apetece marchar.


Entrenador:

Tener un entrenador fijo resulta a veces complicado, sobre todo si en nuestra localidad no existe ninguno. Cabe la posibilidad, sin embargo, de podernos en contacto con alguno con ocasión de cualquier competición en la coincidamos. En este caso dispondremos de un rato en el que consultar nuestras dudas o seguir sus consejos.


Ayudas al entreno:


Nos puede ayudar en gran manera el disponer de cardiofrecuenciómetros, de cronómetros deportivos, de GPS, etc. Después de adquirir alguno de estos 'juguetes' siempre uno se encuentra con más animo. Lo mismo ocurre después de comprar un par de zapatillas nuevas o una nueva sudadera.


Autopremiarse:


¿Habéis visto alguna vez a unos marchadores sentados en el bar después del entreno tomándose unas cervezas?. En ello pienso cuando hablamos de 'autopremiarnos'. Marchar debe ser divertido ¿No?. Después de un entreno particularmente duro y exigente no es ninguna mala idea premiarnos con una visita al bar, con un helado, o incluso con una cena con nuestra esposa. Tampoco debemos hacer ascos a un buen baño de espuma, a un masaje o a una sesión de sauna.

Hemos hablado de factor psíquico y de motivación. Cualquiera de nosotros puede encontrar muchas otras cosas que nos ayuden en el entrenamiento. Es cuestión de saber utilizar las que mejor se nos adapten y persistir en ellas.

Fuente: Ultrawalking España

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